domingo 12 de febrero de 2012
Adiós a La Voz
Whitney Houston se ha ido. Ha sido así de improviso, con apenas 48 años, sin darnos la oportunidad de verla recuperada, encandilando al público con su grácil figura.
Cuando Whitney apareció a fines de 1985, con su álbum Whitney Houston, todo parecía indicar una larga y exitosa carrera: logró tres número con esa producción y lograría 4 más con la siguiente, superando el récord de los Beatles, al tener 7 número uno en la Billboard.
Fue la mujer más premiada en la historia de la música y parecía que en el cine le esperaba también una carrera igual de deslumbrante: su película de 1992 The Bodyguard fue un gran éxito de público, y aunque los críticos no la quisieron mucho, algunos reconocieron que tenía talento para actuar.
Pero en ese año comenzó también su desgracia: se casó con el rappero Bobby Brown, a quien muchos culpan de haberla introducido al mundo de las drogas, y poco a poco su vida se fue viniendo cuesta abajo.
Cuando en el 2007 se separó de él, ya era demasiado tarde, su potente y cristalina voz, que poseía un amplio registro, que incluía octavas que iban desde las que canta una mezzosoprano a una soprano, y por la que fue apodada The Voice, se fue apagando y por ello sus conciertos ya no atraían al público.
Hay algún video tomado por una aficionado en la que luce subida de peso, y apenas puede moverse en escena y en otros momentos, como en el concierto homenaje a Michael Jackson, estaba demasiado flaca. Económicamente no le estaba yendo bien, a pesar de haber incurrido incluso en la producción de películas (como The Cheeta Girls para el Disney Channel), dicen algunos que sobrevivía con los adelantos que le daban sus agentes.
Ahora solo nos queda recordarla, muchos no olvidarán su potente entonación final del cover de Dolly Parton, I Will Always Love you que Whitney le canta a un apesadumbrado Kevin Costner.
http://www.youtube.com/watch?v=3JWTaaS7LdU&feature=fvst
Pero nosotros nos quedamos con esta, I Wanna Dance with Somebody, de segundo album titulado simplemente Whitney, cuando a sus 22 años, era ya toda una estrella.
http://www.youtube.com/watch?v=eH3giaIzONA&feature=relmfu
Descansa en paz Whitney.
jueves 2 de febrero de 2012
*El Álbum
KILROY WAS HERE de Styx
Seguramente ustedes habrán escuchado (y quizá bailado) hasta el hartazgo aquella canción Mr. Roboto, (http://www.youtube.com/watch?v=Gbkhla8Ivlk&feature=related) que apareció y sonó mucho en 1983. Pero lo que seguro muchos no han escuchado o no saben es que el tema perteneció a un álbum de concepto titulado Kilroy Was Here, de una de las más grandes bandas de rock de todos los tiempos: Styx (los que habrán prestado atención a la letra habrán notado que no tenía mucho sentido).
Un álbum de concepto, es una producción cuyas canciones contaban una historia y en este caso, se pensó casi como una ópera rock, que contaba la historia de Kilroy, un rockero que en el futuro es encarcelado por Mr Righteous un dictador que ha prohibido todo lo que tenga que ver con el rock.
Perdido, sin esperanzas y vigilado por robots, Kilroy se reanima cuando ve que un joven llamado Jonathan Chance se rebela y enfrenta al sistema, y decide escaparse disfrazándose de robot, para juntos iniciar la resistencia.
De hecho, incluso se grabó un corto de 11 min, que fue incluido en su siguiente álbum en vivo Caught in the Act, y que aún se puede apreciar por You tube (http://www.youtube.com/watch?v=Y0yTeUrCjms). En algunos conciertos, los miembros del grupo recitaban sus papeles, pero no trascendió mucho fuera de sus fans.
Parece que el hecho de que el los video clips se difundieran separadamente del corto (culpa de los canales de tv de la época), afectó mucho la comprensión del concepto que Styx quería transmitir y eso hizo que esta ópera rock quedara en el olvido pronto.
Ahora que gracias a ese gran almacén de videos que es You tube, podemos apreciar el corto y los clips, vemos que se trató de una producción digna, cuyo mensaje sigue vigente y que funcionaría bastante bien en el contexto de intentos de censura que estamos viviendo ahora. En todo caso, los de Styx se adelantaron a su época.
Acá en el Perú Gerardo Manuel montó un musical en español, basado en el argumento del corto y en los clips, llamado "Gracias Señor Robot", que tampoco tuvo mucha difusión.
Pero ¿por qué esforzarse tanto en contar una historia en un lugar de presentar simplemente un álbum? Dennis De Young y otros miembros del grupo quedaron muy afectados, por las acusaciones de insertar mensajes satánicos en la canción Snowblind, del álbum anterior y decidieron lanzar un mensaje fuerte contra los intentos y actos de censura que se dieron en esos años.
EL ÁLBUM
En cuanto al álbum llegó al #3 de la Billboard y llegó a ser disco de platino, aunque no triple platino como los cuatro anteriores, lo cual acentuó los problemas dentro de la banda, especialmente derivados de las distintas visiones de sus líderes Dennis de Young (más melódica y dramática) y Tommy Shaw (más metalera).
Aunque a muchos Mr. Roboto les llegó a indigestar (hasta ahora es lo único de Styx que pasan muchas radios), el álbum estaba compuesto por otros temas bastante interesantes, entre las que destaca nítidamente Don't let it End, la mejor canción de la producción y una de las mejores del grupo.
Tenemos también High Time una composición lenta de Dennis De Young, o la de Tommy Shaw Just get through this night, que comienza con unas cuerdas orientales.
Está también la bella composición lenta Haven't we've been here before aunque este tema no está relacionado con la historia que cuenta el resto del álbum.
Aunque no es tan buena, es digna de destacar Heavy metal poisoning, (http://www.youtube.com/watch?v=DWe1T5OdfrQ) canción en la que se burlaban de las injustas acusaciones de rock satánico que les impusieron en los '80, incluyendo con sarcasmo algunos mensajes al revés y que en la ópera es interpretada por el personaje de Mr. Righteous.
A pesar de las buenas canciones, al álbum no le fue tan bien, obtuvo también un disco de platino, como los cuatro anteriores, pero estuvo a punto de no lograrlo. Para agravar las cosas, la gira promocional fue un desastre económico y la opera rock no fue bien recibida por las razones que hemos mencionado, hecho que hizo que el grupo decidiera separarse, y aunque luego se reunirían un par de veces más, jamás fue lo mismo.
Kilroy was Here, marcó entonces el fin de una época, no solo porque fue el fin del primer Styx, sino porque se quedaba atrás una era importante del rock, cosa que el mismo grupo había cantado ya antes en su anterior álbum Theater Paradise (1981), pero esa es otra historia que algún día les contaremos.
Etiquetas:
Dennis de Young,
Don't let it End,
Kilroy was Here,
Mr. Roboto,
Styx,
Tommy Shaw.
miércoles 25 de enero de 2012
Bello One Hit Wonder
Una de las características más firmes de la música de los '80 fue la aparición de los llamados One Hit Wonder, artistas que llegaban a los primeros lugares con un tema, pero que luego nunca más pudieron repetir el plato. Uno de esos casos fue el de Midge Ure, ex vocalista de una banda que sonó poco en América (la del norte, acá no sonó casi nada), pero que fue muy exitosa en Europa: Ultravox, con éxitos como Viena y Dancing with tears in my eyes.
En 1985 cuando la banda estaba en la cúspide de su apogeo, Midge decidió lanzar su carrera como solista y lanzó el álbum The Gift, que contenía el single If I Was (Si yo fuera), que rápidamente llegó a los primeros lugares el ranking británico, y aunque no tuvo igual suerte en Estados Unidos, por lo menos tuvo una difusión regular.
Acá lo trajo radio Panamericana allá por 1986 y estuvo varias semanas en las 30 más y de allí nunca volvimos a oír nada de él.
If I Was es una canción de amor, con poesía simple, que tiene un ritmo y una instrumentalización inusual para ese tipo de letras. Quizá sea por eso que quien la escucha, la seguirá repitiendo mentalmente durante el resto del día.
Pero lo que más emociona de la canción es la letra, Si yo fuera es un himno de un enamorado que idolatrada a su amada, y le cuenta todo lo que sería capaz de hacer por ella, gracias al gran amor que siente. Todo esto sumada a la aguda voz de Ure, cargada de una extraña ternura, suena realmente conmovedor.
Particularmente uno de los momentos que más nos transmiten esos sentimientos es cerca al final, luego del solo instrumental de sintetizadores y guitarras, con unos vientos y coros a boca cerrada se escucha: "Come here my baby, oh they can't touch now, I'll keep you safe and warm I'll never leave you at all. Come here my baby oh they won't touch you..." (Ven aquí mi nena, ellos no pueden dañarte ahora, yo te mantendré segura y cálida, nunca te dejará por nada. Ven mi nena, oh ellos no pueden tocarte..."), estos momentos son casi como un lullaby (canción de cuna) para la mujer amada.
El videoclip de la canción también hizo historia, pues fue uno de los primeros en utilizar la tecnología digital computarizada, que se aprecian sobre todo en esas curiosas imágenes que parecen formadas por alfileres.
Sabemos que una década después Midge Ure tendría otro éxito con Breathe, pero obviamente por acá casi ni sonó.
Ya casi en estos tiempos, declaró al diario The Guardian, que dejar Ultravox había sido el error más grande su vida, y esto bastó para que la banda se rearmara en el 2009 e hiciera exitosas giras por su país, una de las más importantes tuvo lugar el año pasado.
Si ven la foto los años no han pasado en vano, para el hoy casi calvo Midge, pero el encanto de If I Was sigue intacto.
Etiquetas:
If I Was,
Midge ure,
one hit wonder,
Ultravox
miércoles 20 de julio de 2011
25 años de una reina que nunca murió
THE QUEEN IS DEAD
Parece que fue ayer cuando a fines de 1986 llegó a mis manos un casette, que me prestó Koki, un amigo con aires de punkero y new wave (inconfundible con su corte Indochine y su sobretodo oscuro), al que le llegaban cintas importadas por catálogo.
Nunca sé cómo lo hacía, pero al final siempre terminaba con cintas originales carísimas y que tardaban tiempo en llegar al Perú, especialmente en tiempos en que los mp3 no eran todavía ni soñados. El asunto es que la cinta se llamaba The Queen is Dead, y me interesó porque era de The Smiths, una banda alternativa británica, de la que había leído mucho, pero no había escuchado nada.
Me pareció divertido el inicio de The Queen is Dead, una vieja canción que se suele cantar en los pubs ingleses y luego también la misma canción, donde arremete contra la monarquía británica. Luego me pareció también muy divertida Frankly Mr. Shankly, una canción llena de dardos inteligentes contra las disqueras, los tipos que le amargaban la vida al gran Morrissey genio creador y líder de la banda junto con Johnny Marr.
En el mismo tono está Big Mouth Strikes Again, una canción en la que despotrica contra el machismo, con un ritmo muy ágil, unas guitarras altisonantes y unos coros distorsionados, atribuidos a una tal Ann Coates, que en realidad eran Morrissey y Marr con sus voces alteradas electrónicamente. Lamentablemente esta sería la única canción que sonaría en las radios peruanas, y digo lamentablemente porque si uno se queda solo con ella, se puede dar una idea equivocada de la banda.
En cambio una mejor idea de lo que es The Smiths se puede encontrar en The Boy with the Thorn in his Side, un reclamo directo de Morrissey para algunos de sus seguidores y críticos que no pensaron que llegaría tan lejos y por supuesto en There is a Light that Never Goes Out con versos tan románticamente negros como “Si un camión de 10 ton choca y nos mata, al morir a tu lado diré que el placer es mío" (And if a ten-ton truck Kills the both of us To die by your side Well, the pleasure - the privilege is mine), sobre un joven al que han echado de su casa y no tiene dónde ir, más que con el ser amado.
Pero donde Morrissey y compañía poden toda la potencia y lo mejor de su creatividad es en I Know it's Over, la canción más triste que se haya escrito jamás sobre una separación. De ritmo pausado, con pocos acordes y un bajo al que luego se le van agregando más instrumentos, la canción es un llamado desesperado de alguien que no puede superar la tristeza, la frase inicial lo dice todo: Mother I can feel the soil falling over my head (Madre, puede sentir la tierra [o el suelo] caer sobre mi cabeza), será esta frase con la que terminará la canción, con la voz de Morrissey repitiéndola una y otra vez más desgarradora que nunca. El final es simplemente desolador.
En resumen, un álbum, redondo, inolvidable, alabado por críticos y de culto por muchos seguidores. La banda diría que su siguiente álbum Strangeways, Here We Come, fue su obra cumbre, pero numerosas distinciones de revistas como Rolling Stone, Mojo y sobre todo los 25 años que han pasado y nos dicen que el álbum suena tan bien o mejor aún que la primera vez, nos dicen que The Queen is Dead fue lo mejor de ellos, y uno de los mejores discos que salieron en los míticos '80, sólo comparable en parte con el Viva Hate, álbum que luego haría Morrissey como solista y que ya comentaremos más adelante.
Parece que fue ayer cuando a fines de 1986 llegó a mis manos un casette, que me prestó Koki, un amigo con aires de punkero y new wave (inconfundible con su corte Indochine y su sobretodo oscuro), al que le llegaban cintas importadas por catálogo.
Nunca sé cómo lo hacía, pero al final siempre terminaba con cintas originales carísimas y que tardaban tiempo en llegar al Perú, especialmente en tiempos en que los mp3 no eran todavía ni soñados. El asunto es que la cinta se llamaba The Queen is Dead, y me interesó porque era de The Smiths, una banda alternativa británica, de la que había leído mucho, pero no había escuchado nada.
Me pareció divertido el inicio de The Queen is Dead, una vieja canción que se suele cantar en los pubs ingleses y luego también la misma canción, donde arremete contra la monarquía británica. Luego me pareció también muy divertida Frankly Mr. Shankly, una canción llena de dardos inteligentes contra las disqueras, los tipos que le amargaban la vida al gran Morrissey genio creador y líder de la banda junto con Johnny Marr.
En el mismo tono está Big Mouth Strikes Again, una canción en la que despotrica contra el machismo, con un ritmo muy ágil, unas guitarras altisonantes y unos coros distorsionados, atribuidos a una tal Ann Coates, que en realidad eran Morrissey y Marr con sus voces alteradas electrónicamente. Lamentablemente esta sería la única canción que sonaría en las radios peruanas, y digo lamentablemente porque si uno se queda solo con ella, se puede dar una idea equivocada de la banda.
En cambio una mejor idea de lo que es The Smiths se puede encontrar en The Boy with the Thorn in his Side, un reclamo directo de Morrissey para algunos de sus seguidores y críticos que no pensaron que llegaría tan lejos y por supuesto en There is a Light that Never Goes Out con versos tan románticamente negros como “Si un camión de 10 ton choca y nos mata, al morir a tu lado diré que el placer es mío" (And if a ten-ton truck Kills the both of us To die by your side Well, the pleasure - the privilege is mine), sobre un joven al que han echado de su casa y no tiene dónde ir, más que con el ser amado.
Pero donde Morrissey y compañía poden toda la potencia y lo mejor de su creatividad es en I Know it's Over, la canción más triste que se haya escrito jamás sobre una separación. De ritmo pausado, con pocos acordes y un bajo al que luego se le van agregando más instrumentos, la canción es un llamado desesperado de alguien que no puede superar la tristeza, la frase inicial lo dice todo: Mother I can feel the soil falling over my head (Madre, puede sentir la tierra [o el suelo] caer sobre mi cabeza), será esta frase con la que terminará la canción, con la voz de Morrissey repitiéndola una y otra vez más desgarradora que nunca. El final es simplemente desolador.
En resumen, un álbum, redondo, inolvidable, alabado por críticos y de culto por muchos seguidores. La banda diría que su siguiente álbum Strangeways, Here We Come, fue su obra cumbre, pero numerosas distinciones de revistas como Rolling Stone, Mojo y sobre todo los 25 años que han pasado y nos dicen que el álbum suena tan bien o mejor aún que la primera vez, nos dicen que The Queen is Dead fue lo mejor de ellos, y uno de los mejores discos que salieron en los míticos '80, sólo comparable en parte con el Viva Hate, álbum que luego haría Morrissey como solista y que ya comentaremos más adelante.
Etiquetas:
I Know it's Over,
Johnny Marr,
Morrissey,
The Queen is Dead,
The Smiths
sábado 6 de marzo de 2010
EL AVE FÉNIX DEL ROCK & POP

Pero en realidad no era una traición, sino una especie de secuestro y desaparición forzada. Un nuevo empresario había adquirido la radio con todas sus frecuencias y como si ya no hubieran suficientes radios que pasen cumbia y reggaetón, se le ocurrió fundar una más, con el horroroso nombre de "La Kalle". Y lo peor es que es nueva radio llegó como una intrusa, se apoderó de la frecuencia sin dar ninguna explicación y enterraron a Zeta como si fuera una radio cualquiera, cuando en su momento fue quizá la mejor a nivel nacional.
Pero este nuevo empresario no contó con dos cosas: que con "La Kalle", no pasaba nada (lo dicen los mismos oyentes) y con la silenciosa, casi clandestina pero férrea resistencia que un grupo de blogueros, twiteros y facebookseros (suena horrible ¿no?) iba a poner en marcha. Este grupo de héroes anónimos logró algo sin precedentes en la historia nacional: que una radio que llevaba dos meses de muerta, regrese como si nada (bueno, sin locutores), y nuevamente goce de las preferencias del público.
Nos ha dado un gusto enorme, y parece que no es un experimento, parece que se queda, porque ya está empezando a pasar publicidad.
Nunca se sabe cuánto quiere uno las cosas hasta que las pierde, así que muchachos, a seguir adelante con el apoyo a Zeta, hay que demostrarle a los empresarios que somos multitud y que somos capaces de mucho por mantener con vida a nuestra emisora favorita. No nos la dejemos quitar nuevamente.
¡Larga Vida a Zeta!
Etiquetas:
música de los '80,
radio zeta,
rock and pop
viernes 26 de junio de 2009
ADIOS AL REY DEL POP

No me caía Michael Jackson. Primero porque nunca me gustó que haya renunciado a una parte de sí mismo y haya querido ser blanco en lugar de negro. Luego por sus nunca aclaradas acusaciones de pederasta y finalmente porque nunca le perdoné que haya cancelado el único concierto que programó en Perú en 1994, porque se había pasado de vueltas con unos calmantes.
Pero no puedo negar que me chocó su muerte. No lo podía creer, parecía mentira que alguien tan poderoso y con tanta plata se podía morir así de un momento a otro. Pero al final somos todos humanos, me dije.
Sin embargo eso no me tranquilizó y luego me dí cuenta porqué: las canciones de Michael Jackson habían formado parte de mi vida, con algunas de ellas bailé y con otras terminé la secundaria para irme a estudiar a la universidad. Si bien las canciones se quedarán, me preocupa el hecho de que al morir su autor, mi muerte no estará también muy lejana.
Dejando de lado estas reflexiones sobre el final al que todos llegaremos alguna vez, tengo que reconocer que Jackson fue también un excelente artista: tenía una voz aguda que sin embargo abarcaba varias octavas; tenía también lo que llaman oído absoluto, una condición que permite reconocer una nota y cantarla exactamente sin ayuda de ningún instrumento y que sólo la tiene una en un miles de personas. Y porsupuesto, está su talento para el baile, creador de grandes coreografías y pasos que todos quisieron imitar alguna vez.
Michael Jackson fue también el creador de uno de los mejores videoclips de la historia: el lnolvidable Thriller, dirigido por John Landis y con una duración de más 13 minutos, en su momento fue el video más caro de la historia, récord que el mismo Jackson superaría luego con Scream, aunque el video fue muy inferior.
El problema con Jackson fue que su carrera fue muy rápida: a los 5 años cantaba ya con sus hermanos los Jackson Five, a los 13 grabó sus primeros álbumes como solista y a los 21 batía récords de ventas con Off the Wall, excelente producción de Quincy Jones que pulió su estilo y lo hizo mezclar su soul funk, con el disco que estaba de moda en ese momento.
Y su carrera acabó prácticamente con el álbum siguiente: Thriller, que hasta el momento ha vendido cientos de millones de copias, récord que nadie pudo superar. Y ese nadie, también se incluye él mismo. Todas las canciones eran casi obras maestras Billy Jean, Beat it, Thriller, Human Nature, etc.
Michael se pasó el resto de sus días queriendo sacar algo que siquiera igualara a Thriller, pero ni Bad (1987), ni Dangerous (de 1991)a pesar del excelente Black or White), ni HIStory (1997) ni Invincible (2001), estuvieron cerca. Debió retirarse en la cima aunque haya sido muy pronto, pero ni su disquera ni su tren de gastos lo hubiera permitido. Descansa en paz Michael Joseph Jackson.
Etiquetas:
michael jackson + thriller + bad + dangerous
miércoles 23 de julio de 2008
HISTORIA DE UNA TRAICIÓN

Entre mediados de los '70 y todos los '80 radio Panamericana fue para muchos de nosotros el faro que iluminaba las oscuras aguas del pop de aquellos años.
Para los que vivíamos en provincia, donde la primera radio FM apareció casi a mediados de los '80, era sumamente difícil escuchar las buenas canciones del momento: las que llegaban al Norte eran muy pocas y encima se aparecían después de 3 o 4 meses y algunas como por ejemplo "Starting Over" de John Lennon, nunca llegaron.
Por eso, cada vez que había la oportunidad de irse a Lima, la capital, lo hacíamos cargados de casettes en blanco, para registrar aquella buena música, que intuíamos no duraría para siempre. Y cuando no se podía ir a Lima, hacíamos ajustes en nuestras radios AM o por onda corta, para poder escuchar la buena música, claro, con cualquier cantidad de interferencia y en determinadas horas del día.
En 1985 la alegría creció, porque Panamericana empezó a expandirse a provincias y llegó a la nuestra (Piura), aunque no estaban todos los programas, ni todas las canciones que sonaban en Lima, era de todas formas una buena luz para iluminar el camino, todavía lleno de tinieblas. Recordamos algunos de los exitazos que escuchamos en aquellos días por primera vez desde una FM piurana: Take on me de A-ha, Can't fight this feeling de REO Speedwagon, Boys of Summer de Don Henley, Summer of '69 de Bryan Adams Born in the U.S.A. de Bruce Springsteen y más adelante Part time Lover de Stevie Wonder o We Built this City de Starship. Inolvidables.
Sin embargo esa alegría duró poco. Apenas llegados al lustro, los de Panamericana obsesionados con ser el número del rating, traicionó a sus miles de oyentes haciendo un harakiri a su propia esencia. Ocurre que desde hacía unos 4 años, el primer lugar de sintonía medido por una dudosa empresa encuestadora, le había sido arrebatado a Panamericana por una nueva radio de estilo muy popular y gritón: Radio Mar, que había descubierto una mina de oro, en la salsa. Panamericana descubrió entonces que la única forma de recuperar su primer lugar, era convertirse en otra radio mar, así que eso fue exactamente lo que hicieron.
Los intentos fueron al comienzo tímidos, introduciendo cual virus troyano, algunos segmentitos de salsa con el nombre de "un cahcito de sabor", anunciados además por nuevos disc jockeys, muy gritones, al mejor estilo de radio mar.
Para 1993 Panamericana ya era todo salsa, había dejado de ser lo que fue, para convertirse en un clon mal hecho, como sigue hasta hoy. Ellos quizá hasta ahora crean que fue la mejor solución, que no traicionaron a sus oyentes y que estos, junto con otros más que llegaron después siguen fieles a la radio. Claro, cuando uno considera al oyente como un simple número, poco más de un accidente estadístico en una encuesta se pueden llegar a creer mentiras como esa.
La verdad es que esos oyentes se quedaron sin ninguna radio (muchas siguieron su ejemplo o fueron compradas por otras), y estuvieron relegados por años, hasta que por allí otra radio, más por razones marketeras (al final esos oyentes, era gente que tomaba decisiones y ya ganaba dinero) que por justicia se hizo cargo de estos oyentes, pero esa ya es otra historia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




